miércoles, 24 de febrero de 2016




                                             A  UN  NO

                        Me desperté, un frio glacial recorría
                        Todo mi ser, temblando como una hoja
                        Caída del árbol, arrancada por el viento
                        Huracanado.

                        El corazón, palpitaba lentamente, tuve
                        Miedo, miedo de que hubiera llegado mi hora,
                        No atinaba a descifrar lo que pasaba dentro
                        De mí.

                        Me relaje, aspire lentamente, rece, pensé ¡o
                        Dios, a un no!, déjame saborear la felicidad y
                        La placidez  con que me has regalado estos
                        Días….

                        Siempre he soñado  en gozar de mis muchas
                        Primaveras sobre mis hombros, de tener unos
                        Seres que después de mucho luchar han encontrado
                        Su lugar.

                        Déjame saborear por un tiempo más de verlos
                        Felices, de que sepan luchar para encontrarse y
                        Amarse a ellos mismos, que valoren lo que tienen
                        En este paso por la Tierra.

                        Muchas veces he deseado Volar al Más Allá, mas
                        Ahora te pido que me dejes un poco más. Te doy
                        Gracias por el milagro de estar VIVA, y por lo que
                        SOY….

                        A UN NO.


                        Merce Cardona

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Aún no, pero sólo sucede lo que tiene que suceder, cada cosa a su tiempo.
Es justo querer disfrutar de lo que se tiene, después de muchos años de trabajo, poder disfrutar de la vida sin obligaciones.
Puedes estar tranquila no te llamarán antes de que sea la hora.
Sigue disfrutando al máximo de lo que la vida te ofrece.
Un abrazo.
Ambar

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Tiempo, tiempo, solamente eso es lo que ahora necesitamos... para disfrutar la edad dorada.

Abrazos.

EL AVE PEREGRINA dijo...

Mercedes, miedo nos da cuando ocurre algo que así es esa sensación del final. Me pasó a mí haciendo el Camino de Santiago, me dieron tres lipotimias seguidas, cuando me daba la tercera con la cabeza me despedía porque veía que era el final.Gracias a Dios estoy aquí, es verdad que me hicieron un tac y encontraron un infarto cerebral, pero estoy aquí.

Un abrazo.

trimbolera dijo...

Cada día es un regalo. Besetes.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

UN canto a la vida, hermoso y natural, en tus versos, Mercedes. UN abrazo grande. Carlos

MAR dijo...

Que tu vida sea hermosa como es, que todas las estrellas del cielo brillen para ti y que vivas todo el tiempo que desees para ser FELIZ.
Besos y cariños para ti.
mar

CHARO dijo...

Que texto tan bonito, ójala y esa petición se haga realidad.........además es lo que yo también deseo.Besicos