NO QUERÍA
SALIR A LA VIDA
El
nacimiento es dejar un lugar en donde estas feliz, arropado, te encuentras
seguro, tu madre desde fuera te canta canciones, te pone música, acaricia su
vientre y percibe tus movimientos, que muchas veces son violentos, si, son
violentos porque intuyes que al dejar un lugar seguro y no saber lo que te espera
pataleas iracundo como si quisieras que te comprendieran, que no te forzaran a
salir a la superficie, te resistes, te indignas, te sublevas.
Pero
la vida tiene su proceso, y llega el momento que debes de elegir, salir, o
morir, y casi todos un poco forzados elegimos salir en un día y una hora
determinada.
Yo
decidí un poco a regañadientes salir por la noche. Si, aterricé en este Planeta
en una noche repleta de relucientes estrellas, parecían diamantes parpadeando
en la oscuridad, la luna bajo el cielo, asomaba su rostro lleno de sombras
difuminadas, que tímidamente se reflejaban sobre las cristalinas aguas del río
que serpenteando iba siguiendo su destino, unas hojas desprendidas de los
árboles danzaban alegremente mientras acariciaban la orilla, dejando un dulce
bienestar, como si quisieran demostrar su amor a todos los seres que poblaban
este hermoso Planeta.
Si,
así empezó mi peregrinaje. Y la verdad, no me gusto nada, decidí no querer
vivir. Por lo que opte en negarme a comer. Mi madre hacia todo lo posible para
alimentarme, yo me negaba, y la verdad esto me causaba una gran tristeza, era
consciente del daño que estaba haciendo a mis seres queridos, pero una fuerza
más poderosa que yo, me decía, no comas, no vale la pena vivir en este planeta
lleno de inseguridad.
Pasaron
los años, y sin yo querer seguí viviendo, mi vida era triste, no encontraba
ningún aliciente.
Me
llevaron a un colegio, y allí tampoco encontré nada que me motivara, me pasaba
las horas del recreo sentada en un rincón, mi cara estaba repleta de pecas, los
niños me decían la mona pecosa, y mi complejo de niña fea fue en aumento, me
sentía la niña más desgraciada del mundo. Mi madre me decía, (cara pecosa, cara
amada) más esto a mi no me consolaba.
Así
me convertí en una adolescente, triste, desorientada, incapaz de encontrar
aliciente alguno que me hiciera vivir. Conocí a una joven de mi misma edad, la
cual nos queríamos mucho, yo la idolatraba, ella me indujo a tomar unas cosas
que según decía te hacían ver el mundo mas maravilloso, y así empezó mi
enamoramiento con las drogas, ya no podía prescindir de ellas…
Perdí
mi virginidad a una edad muy temprana, conocí a varios hombres, y la verdad, tampoco
encontraba ningún aliciente con esta vida. Deje a mi amiga, la aborrecí, no
quería seguir su juego.
Me
fui de casa, causándole un gran dolor a mi madre, ella pobre mujer no entendía
nada de lo que me pasaba.
Me
fui a vivir con un joven, buena persona, pero metido en la misma mierda que yo,
allí empezó mi derrumbe total, solamente nos unía la podredumbre que tomábamos.
Ahora cuando lo recuerdo me horrorizo de ello. Así pasaron unos años, hasta que
un día nos dimos cuenta de que estábamos medio muertos, no salíamos, solo
dormíamos amodorrados en la cama o por los suelos.
Empezó
un peregrinaje de centro en centro de desintoxicación, fue duro, el se canso,
lo dejo…Yo decidí quedarme, quería vivir. Allí rodeada de montañas, prados,
ríos, toda naturaleza, animales ganados, cerdos, gallinas y conejos, descubrí
la magia de la naturaleza. Me encantaba al levantarme, escuchar el trinar de
los pájaros, el murmullo del río que alegre bajaba cruzando la pradera, oler el
aroma a heno recién cortado y a trigo maduro, hacia pensar que la tierra era un
gran cuerpo que se desperezaba entre olores y caricias.
Por
las noches cuando empezaba a caer como un manto de lana negra sobre los hombros
de un gigante, y las estrellas chispeantes como diamantes bajo el cielo, y la
luna llena, alumbrando tímidamente todo el valle, haciendo sombras grotescas en
los árboles, que pacientemente se erguían contra el cielo. Toda yo me llenaba
de una dulce paz En aquellos instantes pensaba en mi madre, que quizás estaría
impaciente pensando en su querida hija, y seguro que rezaba para que me saliera
del pozo donde había caído.
Así
fue como poco a poco, y gracias al amor de mi madre que jamás me dejo, empezó
una nueva vida. Estoy segura que sin ella, jamás me hubiese salido del hoyo donde
me hundí. Allí pase un año, un año al que siempre recordare, allí descubrí lo
bello de vivir, lo hermoso que es nuestro Planeta, la maravilla de ver nacer un nuevo día lleno
de sabiduría, pues creo firmemente que Ella es muy sabia, todo tiene un orden, la Tierra es una esfera que no
descansa sobre nada, y nunca se olvida de que salga el sol, y la luna, las estrellas, nacer, morir, para
volver…
Me
agarre a la vida con brazo de tigre, la bebí a bocanadas.
Una
nueva vida me espera. Radiante, hermosa, llena de luz.
Nadie
conoce lo que es volver como quien dice
a renacer, esto tan solo lo sabe el que ha vivido dentro de un oscuro pozo y
sale porque quiere hacerlo, no es fácil, pero si posible como yo que quise, y
quizás era mi momento…
Mas
también aprendí, que hay un Mas Allá. Lleno de paz, una paz que nadie conoce,
pero dicen que es Divina, que no se puede explicar.
Todos
estamos hambrientos. Más nadie ha bajado de allí para contarlo. Estoy segura
que existe algo sobrenatural. ¿Sino que sentido tendría la vida? aquí no hay
justicia, en algún lugar, no se donde la encontraremos…
De
eso han pasado muchos años, tengo dos
hijas, y cuando las miro siento en mi interior que algo hermoso hice en este
paso por la tierra, son un pedazo de mí, ellas son alegres, y tienen ganas de
vivir. Y yo también.
Cuando
vuele al Mas Allá, deseo de todo corazón ir con las manos llenas a rebosar.
Mercé Cardona
20-2008
(Esto
es un hecho real)

9 comentarios:
Yo siempre digo, un tanto en broma, que nadie nos pide permiso para venir a esta tierra, cuando llegamos a ella y nos empieza a gustar y empezamos a disfrutar de lo maravilloso de la vida (a pesar de los contratiempos y desatres que nos ocurran)resulta que sin pedirnos permiso nos tenemos que ir para siempre.......
Bueno soy creyente y espero una "vida" mejor pero no deja de ser una paradoja.
Triste historia la que cuentas, ni las drogas ni el alcohol deberían ser el refugio para superar ningún complejo ni ningún problema ya que lejos de superarlos los empeora de forma demasiado dramática. Me alegra que la historia tenga un final feliz.Besicos
Pasando por el infierno se aprecia el verdadero cielo. Besicos.
Merce querida.
Profunda descripción por la que hemos pasado no pocos con la bienaventuranza que siempre podremos reencontrar el camino.
Te envío un abrazo inmenso.
Esto no es una entrada es una confesión de una vida turbuleta de la que saliste a tiempo cuando te diste cuenta que estabas metida en un pozo del que no podías salir porque estabas en el fondo de él.
Después cambiaron las cosas, afortunadamente, y viviste la vida intensamente, en la actualidad eres toda una madraza y una abuela fantastica, te felicito por esta entrada que nos regalas tan emocionante y sincera.
Besos, feliz fin de semana.
MERCE CARDONA. Dice, esta historia no es la mía, esta inspirada en un hecho real en el cual yo participe, hice lo que pude, aceptar a las personas tal como son y pensar que todos no tenemos la misma fortaleza para aceptar la vida que no toca...Agradezco tu visita. besos seguiremos.
Hola Mercedes, es realmente una historia muy triste con un final triunfante ¡¡el triunfo de una fuerte voluntad contra la maldición de la droga! Me alegro por esa persona y por ti que pudiste ayudarla a salir del pozo.
Un abrazo.
Merce;
Al principio creí era tu historia pero ya entendí que solo la narraste y muy bien.
Muchos caemos y luego nos levantamos, hablo de la vida en general, pero los hijos son un real motor, una máxima explicación a tantos porqués .....en sus ojos vemos la existencia latir, nos llenan de ganas de vivir, nos llenan de amor y nos enseñan a ser mejor personas y a vivir con el corazón lleno de amor.
Mi abrazo para ti con mucho cariño amiga linda.
mar
Muy querida Merce:
"Una nueva vida me espera. Radiante, hermosa, llena de luz"
Que bella y positiva expresión que muchos deberíamos aplicar en nuestras vidas.
Abrazos!!
Así es como se debe vivir la vida. Sin deesmayo. UN abrazo. Carlos
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