EL CRUDO INVIERNO
Como la mayoría de los inviernos soplo el viento huracanado, helado. En unas horas, quedo todo el paseo desnudo y despoblado, a excepción de los gorriones y las urracas que soportaban impávidos los rigores del frío. Los hermosos árboles que adornan los paseos, jardines y los parques, sacudidos por el infernal viento, parecían una zarandada de esqueletos bailando sobre una brillante alfombra de hojas color de oro viejo. Duro dos días, al fin el viento se amanso. Del río empezaron a alzarse las nieblas, y el pueblo se sumió en un estatismo agarrotado, y difuminado.
Antes de los hielos, llego la nieve. Se presento embozada de un manto de nubes blancas y grises, que lloraron estrellas relucientes, que al pisar el suelo se convertían en un manto de novia nupcial, dejando en un momento todo el pueblo y los valles convertido en una blancura inmaculada.
Todo esto es muy poético, y mas si se mira detrás de los cristales de grandes ventanales, y con un hogar encendido, con troncos cogidos del bosque, que se consumen en el fuego, enviando una repentina lluvia de chispas que parecen estrellas deslizándose chimenea arriba.
Mas para los sin techo que son muchos, el invierno es crudo y un mal amigo del hombre…
De ves en cuando, me niego a creer que hay Alguien mirando desde arriba, el deterioro paulatino de su Obra, sin dedicarse por un momento a restaurarlo. Es tan triste ver sufrir a seres indefensos, seres que quizás no han sabido o no han podido ser otra cosa que lo que son…
En fin, todo es un misterio, un gran misterio, y nadie te lo puede descifrar, solo queda
Mercé Cardona
12-11-2008
1 comentario:
Querida Merce: Mucha razón tienes, el mundo es lindo para algunos y un infierno para otros: los pobres, los marginados, los desprotegidos. Cuánta tristeza y sufrimiento vemos sin poder hacer mucho.
Te dejo un abrazo apretadito, y gracias por permitirme leerte y reflexionar un poco junto a ti.
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